lunes, 9 de febrero de 2015

ALDEANOS DE GENESARET



Los piadosos que se acerquen hoy a misa escucharán la lectura del evangelio de san Marcos en que Jesús llega a Genesaret. Dice que una vez allí algunos lo reconocieron y cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaban los enfermos en camillas, rogando que les dejase tocar al menos el borde de su manto y los que lo tocaban se ponían sanos.

Quedando a salvo la homilía o el sermón que sobre el texto haga el sacerdote, cuya voz será mucho más autorizada que la mía, sí quisiera al menos trasladar el símbolo o la enseñanza de la lectura a nuestros tiempos. Como hoy en muchos lugares, en aquellos pueblos y aldeas de tiempos de Jesús, había gente muy pobre. Enfermos y necesitados que estaban abandonados por los poderes de la época salvo para sacarles impuestos. Pero allí, en medio de ellos está uno que les da esperanza, que les salva. Sin embargo, el que puede salvarlos y sanarlos lo hace desde la misma altura o plano que el de todos estos enfermos. Jesús no aparece por encima de ellos, venido desde los cielos y recogido por una legión de ángeles a tocarlos con su gracia divina. Está allí, con ellos. Es este ejemplo de sencillez y humildad, de fraternidad, servicio, amor al prójimo y también sumisión lo que ensalza las curaciones. Poco esfuerzo le costaría a Dios, omnipotente, sanar enfermos. Pero quiere hacerlo así, sometiéndose a las leyes del mundo. Entonces, la cuestión, trasladada a nuestro tiempo, está en ver el porqué nuestra sociedad no reconoce y no confía, como lo hicieron aquellos aldeanos, en los que tienen el poder para “sanar” nuestras “enfermedades”, en los poderosos, los que detentan el poder político, económico, etc. Y es que, más allá del poco éxito que tienen en el desempeño de su cometido, dicho vulgarmente, no bajan a la calle a hacerlo. Partiendo de la base de que los que no se someten a los problemas de nuestro tiempo no pueden tener un conocimiento acertado ni de los mismos ni de sus soluciones. Porque no sirven, no en el sentido de ser útiles, sino en el de entregarse por los demás. Así tenemos que quien lleva veinte años subido a un coche oficial, ha perdido el contacto con aquellos a los que está para servir. Esa vocación se extingue y desaparece y se cambian los roles. Quien ha de servir es servido y quien debe de obedecer manda. Hoy, esa relación de confianza y mandato se ha perdido. Ha sido sustituida por la contradicción del poder respecto de sus destinatarios, y hasta que no se recupere la subordinación y el ejemplo de ese poder hacia sus legítimos dueños y el bien común, nosotros, aldeanos de Genesaret, seguiremos sin reconocer como nuestros a aquellos que dicen vienen a sanarnos.

lunes, 2 de febrero de 2015

¿PODRÁN?



Se ha hablado, se habla y se hablará mucho de Podemos, pero ¿qué es verdaderamente Podemos y sobre todo, hacia dónde va? Todo nace, no lo olvidemos, de aquel quince de mayo de 2011, un movimiento que vino a llamarse 15-M y que supuso durante un tiempo determinado una válvula de escape a lo que ya venía siendo un hartazgo ante tanto abuso. Digo, durante algún tiempo, porque ese 15-M original que aunó a gente de tan distinta procedencia ideológica, acabó siendo infiltrado por la extrema izquierda concluyendo el movimiento en asambleas imposibles, perros, flautas y malabares. La idea del 15-M fue buena, su desarrollo no tanto.

Pues en el caso de Podemos sucede exactamente lo mismo. La idea de una alternativa a PP y PSOE, entendemos muchos, es justa y necesaria. Se hace imperioso cambiar cosas que se han hecho mal, y como es lógico, no van a ser los culpables de esos males los que ahora los solucionen. Sin embargo, esa alternativa que podía haber supuesto Podemos no será transversal como pretenden hacernos ver. Podemos es abiertamente de izquierdas. Sus dirigentes lo son también y muchísimas de las personas que cada día integran sus filas. Como dice Julio Anguita, la historia (y la televisión si se me permite) le ha dado la oportunidad a Pablo Iglesias.

Por tanto, ahora toca ver la gente de la que se va a nutrir Podemos. Dime con quién andas y te diré quién eres. Pues en Podemos se están alineando personajes de lo más siniestro, en sus dos sentidos. De izquierdas y oscuros, o al menos con muy poco brillo. El problema es que el éxito electoral de Podemos pasa necesariamente por colonizar el voto de izquierdas, mucho más volátil que el inmovilista de derechas, que va al PP de cabeza.

Si Podemos es capaz de controlar esa deriva izquierdista que está tomando así como el control de la gente que se les incorpora, podrá convertirse verdaderamente en esa fuerza aglutinadora del cambio, si no, será otro 15-M. Pero honestamente, se lo están poniendo tan fácil que serán muy torpes si no lo consiguen. Han sido tantos y tan graves los abusos cometidos que la gente ya no solo busca justicia, sino venganza, que es la hija bastarda de aquella. El camino está expedito. Depende ya de ellos aprovechar la oportunidad para convertirse en gobierno como en Grecia, o bien acabar como ese 15-M frustrado.

lunes, 26 de enero de 2015

FRENA QUE TE PILLA EL COCHE



Si usted se encuentra cruzando la calle por un paso de peatones, como tiene preferencia de paso, lo normal es que los vehículos se detengan hasta que usted lo cruce. No obstante, casi ninguno de nosotros cometería la imprudencia de cruzar despreocupadamente por el paso de peatones sin mirar antes. Casi todos echamos un vistazo. Porque efectivamente, la preferencia de paso es nuestra, pero puede darse el caso de que el conductor vaya distraído y nos llevemos el golpe. Si se produce el accidente, podríamos reclamar o protestar contra el conductor con toda la razón del mundo, pero el golpe nos lo quedamos puesto. Por eso no es prudente empecinarse en que tenemos preferencia de paso y cruzar sin más. La razón no nos librará del golpe y sus consecuencias.

Pues a nuestro Alcalde le sucede exactamente lo mismo que a ese peatón que no mira al cruzar y, con toda su razón, se lleva el golpe. A Fernández de Moya le encantan los papeles que según él le dan siempre la razón en esas esperpénticas y eternas discusiones contra la Junta de Andalucía. A diario lo vemos comparecer públicamente esgrimiendo airado kilos de papeles. Sin embargo, los papeles no son suficientes para solucionar los problemas. En política, además de hablar la documentación (los papeles) hablan también los hechos, y él puede acreditar ante notario, como es su última ocurrencia, que el tranvía le cuesta al Ayuntamiento tantos millones, y quedar por encima de los demás, pero el tranvía sigue parado. Él puede mandarle a la Presidenta de la Junta de Andalucía cientos de cartas para ser recibido, pero sigue sin recibirlo, como él mismo dice, tras diecisiete meses solicitándoselo.

En la discusión de si la razón la tiene el Alcalde, la Presidenta de la Junta de Andalucía o el Papa de Roma, nada gana Jaén, porque todos tendrán muchas razones y muchos papeles, pero los problemas persisten. Jaén gana cuando verdaderamente hay voluntad de trabajar por él e independientemente de los papeles, razones y demás circunstancias, se actúa.

Pero la respuesta del Alcalde a todos los problemas que acucian Jaén son los papeles, con los que le encanta espetarle en la cara a Junta y oposición y de esta forma piensa que ya está todo hecho ¿Qué ganamos los giennenses con ello? Nada. Obras son amores y no buenas razones y en Jaén, de obras andamos escasos, de razones y papeles hartos, y de amores huérfanos.

lunes, 19 de enero de 2015

MICROPOLÍTICA



Cuando hace dos semanas conseguí arreglar una caldera de gasoil y un calentador de gas con un poquito de la escasa maña con la que la naturaleza me ha dotado, no caí en la cuenta de la auténtica trascendencia de estos dos arreglillos bien apañados que pude hacer. No fue sino hasta que leí un comunicado del Ayuntamiento de Jaén cuando pude tener conocimiento del relieve y altura de estas composturas, y es que dice nuestro Ayuntamiento que está inmerso en un plan de asfaltado de algunas calles, la reposición de varios bancos y demás arreglillos y reparaciones para el mantenimiento de lo que ya existía pero se encontraba deteriorado. Nada menos que 23.400 actuaciones, según anuncia, desde que empezó a gobernar el PP en Jaén.

Estas operaciones de mantenimiento y reparación (allá donde las vean) le han parecido sensacionales a este gobierno municipal de toda una capital de provincia, y hasta le ha dado nombre, viniéndolo a llamar "micropolítica". Pero además, y según el propio Ayuntamiento, se han hecho en colaboración con las distintas asociaciones de vecinos. Si hace falta reponer la lámpara fundida de una farola, ahí tenemos una actuación, una baldosa que se ha despegado, otra actuación, una señal de tráfico arrancada… otra actuación; y así. Desconozco si en esa colaboración con las distintas asociaciones vecinales se debate si las lámparas han de ser de rosca ancha o estrecha. En cualquier caso, vecinas y vecinos de Jaén, regocijémonos, porque hasta que el PP volvió al Ayuntamiento en 2011 y trajo consigo la revolucionaria micropolítica, cualquiera iba a pensar que era necesario cierto mantenimiento urbano. Y en consecuencia, regocijémonos también y vayamos con la frente bien alta, la espalda recta, los hombros hacia atrás y paso firme aquellos que hacemos "micropolítica" en nuestros hogares y sustituimos bombillas fundidas, latiguillos del grifo con holguras y pilas del reloj gastadas. Imiten al Ayuntamiento de Jaén, no vayan a pecar de falsa modestia y no duden en presumir de ello entre sus semejantes, y si además tienen Facebook lo cuelgan en su muro, "hoy he hecho la cama y he fregado los platos, he usado el váter y le he pasado la escobilla", una fotografía bien sonrientes y el hashtag #Micropolítica. ¡María! ¡Cuántos años de anónimo mérito sacudiendo el esterillo de la puerta de su casa sin que nadie supiera que estaba usted inmersa en un denodado plan de "micropolítica"!

lunes, 12 de enero de 2015

O ELLOS O NOSOTROS



Uno de los errores más graves que pueden cometerse a la hora de defenderse de un ataque externo es desconocer o ignorar la naturaleza del enemigo. Al contrario, cuando se conoce bien lo que cabe esperarse del que nos ocasiona el daño, se toma ventaja porque entonces estamos mejor preparados para preverlo, evitarlo o responder al ataque. Por tanto, a la gente habrá que comenzar por decirle que los actos terroristas sobre los dibujantes de la revista satírica francesa Charlie Hebdo, tienen nombre y apellidos. El terror tiene etiqueta porque se ha cometido en nombre de una determinada religión, la islámica. Ha sido para “vengar” al profeta Mahoma, y no como se pretende hacer ver, en nombre de un fanatismo religioso transversal en el que degenera la profesión de una fe mal entendida cualquiera que sea. Más claro aún, son musulmanes los que han asesinado a sangre fría a los franceses. Yihadistas, extremistas, fundamentalistas… sí, pero musulmanes. No son hechos ni aislados ni concernientes a una minoría, sino que provienen de la misma religión que predomina en países como Siria, Libia, Arabia Saudita, Egipto, Irán e Iraq y que están ahora mismo a tiros. Entre ellos y contra los cristianos, que también hay que decirlo, alto y claro, para el que no se entere o no se quiera enterar. Son musulmanes los que les cortan el cuello a los niños y los que lapidan a las mujeres. Es muy bonito, precioso… que en nombre de la libertad religiosa y el multiculturalismo se quiera hacer un enjuague para disfrazar de rosa lo que es brutalidad y barbarie, pero sucede que tarde o temprano la máscara cae y la cruda realidad se nos aparece chorreando sangre y en la puerta de nuestra casa. Porque estos terroristas, musulmanes, no provienen como diría Aznar de “desiertos lejanos”, no. Provienen de segundas y terceras generaciones de inmigrantes, musulmanes, y que han hecho su vida enteramente en nuestros países. Hablan nuestros idiomas y se han educado en nuestras escuelas, pero aún así, no han querido integrarse en nuestras vidas y en nuestra concepción universal de lo que es la sociedad, la cultura y sobre todo, el hombre y el respeto que merece su integridad, física y moral. Ahora bien y visto lo anterior, podemos seguir ignorando el problema que tenemos, o podemos empezar a defendernos, por ejemplo, llamando a las cosas por su nombre; porque los terroristas musulmanes lo tienen meridianamente claro. O son ellos o somos nosotros. Matan y seguirán matando sin que les tiemble el pulso en ello porque obedecen ciegamente a una Ley, la islámica.

domingo, 28 de diciembre de 2014

CRISIS, CRISIS, CRISIS, VII AÑO TRIUNFAL



Expira 2014 y por consiguiente el séptimo año consecutivo de crisis económica. A pesar de las halagüeñas predicciones del presidente del Gobierno, ojalá se cumplan, lo cierto es que a día de hoy esa presunta recuperación se constriñe únicamente a estadísticas macroeconómicas con pocos efectos más allá del Ibex35. Esta herida abierta, sangrante, por la que se duelen los sencillos en forma de precariedad, paro y pobreza está siendo atendida por unos matasanos que en su falta de pericia, pero sobre todo de humanidad y sensibilidad, están atajando esa herida abierta con sanguijuelas y friegas de romero a falta de maracas de chamán y algún que otro hechizo recitado alrededor del fuego de una lumbre. Esa herida se ha infectado en forma de descontento social, porque al mal económico se le adiciona el mal moral, el de la corrupción, que se ha encargado de emponzoñarlo todo. Y como consecuencia natural y lógica de esa infección, el cuerpo humano que es la nación española, se defiende de ese ataque. En el caso español, la reacción a la patología antes dicha se llama Podemos, que no es sino la pus que arroja esa herida infectada. 2014 ha sido el año de Podemos, su aparición y ascenso ¿Quién no ha escuchado en alguna ocasión aquello de “esto tiene que reventar por algún lado” a tenor de esa doble crisis económica y de ejemplaridad pública? Pues, de momento, esta parece haberse erigido en esa canalización del descontento social, en esa acción reactiva a la infección de la herida. Efectivamente, esto tendría que reventar por algún sitio porque era lógico, natural y sobre todo, necesario. Los matasanos que nos gobiernan, aludiendo con ello a toda la denominada “casta” sin hacer distinción de bipartidismo o administración comunitaria, estatal, autonómica o local, han demostrado una incapacidad total de solucionar los problemas. Pero todos sabemos que la pus no deja de ser una reacción, una consecuencia necesaria de la causa, que es la infección de la herida. Pero no es la solución a la herida. El paralelismo es contundente. Podemos, como la pus, señala y diagnostica acertadamente el problema: la pobreza, el abuso, la casta y la corrupción, pero no lo va a solucionar. Al igual que la pus, indica que hay infección pero no la sana. Esto entiendo yo. Mientras tanto, a expensas de todo lo que en el año próximo, electoral, se vaya precipitando, no habrá más remedio que resumir 2014 haciendo paráfrasis del eslogan franquista declarando “Crisis, crisis, crisis VII año triunfal”, por desgracia.

domingo, 21 de diciembre de 2014

LA DICTADURA DE LA MAYORÍA



Cuando la verdad y la justicia dejan de ser esencias permanentes de la razón, y se abandona a decisiones puntuales de la mayoría de cada instante la definición de lo que es justo o injusto, verdad o mentira, el bien o el mal; se llega inevitablemente al azote de nuestro tiempo, al relativismo. Como el Estado obedece a la dictadura de la mayoría que ejecuta el partido en el Poder, solo bastará hacerse con esa mayoría para trocar en justo, aceptado y legal, aquello que puede ser perfectamente abyecto e inhumano. “Nunca olviden que todo lo que Hitler hizo en Alemania era legal”. La frase, que pertenece a Martin Luther King, no puede ser más reveladora. Así, Mariano Rajoy o Artur Mas, opinan que todos los españoles o solo los catalanes, podemos decidir si deseamos que nuestra Patria siga existiendo o no. La mayoría será también quien decida si un obrero ha de vivir en la miseria, porque nosotros, ciudadanos libres, no estamos obligados a aceptar unas condiciones, pero como son ellos los que las fijan, puede usted morir de hambre en absoluta libertad. Se llega al punto de que el aborto porque sí, es ya según la mayoría parlamentaria, un hecho pacíficamente aceptado.

No obstante, a esta dictadura de la mayoría, de la cantidad que aplasta a lo que es justo y verdadero y que enmudece a lo que cualitativamente es superior, a este Sálvame Deluxe sobre la televisión de calidad por razón del share; se la pretende ahora sustituir por más dictadura todavía, la del asamblearismo; que tal y como se pretende implementar es la dictadura de la mayoría y de la cantidad sobre la calidad, pero elevada a la enésima potencia. Todo ello en pos de una falsa libertad. De esta forma se mira con envidia equivocada a Suiza, por ejemplo, y su profusa práctica consultiva popular. Error, nada hay más triste que un pueblo perdido y sin rumbo ni misión histórica que continuamente debe apelar al referendo popular para guiar sus destinos. En función de esa mayoría, cambiante y voluble, justificada por su propio peso y nada más; se puede un domingo cualquiera legitimar la pena de muerte para otro borrarla, y el muerto, muerto queda. Esa falta de espiritualidad, de ensoberbecida infalibilidad de la mayoría aún expresada a través del sufragio universal, embrutece y barbariza al hombre al que sólo mediante el reconocimiento como portador de valores eternos de justicia y verdad que le son inherentes se respeta de veras su libertad.